"SUEÑO QUE NOS UNE"


Despenalización del aborto

 

Despenalización al aborto

¿Derecho a la vida? ¿Decisión? ¿Asesinato? 

En Colombia el aborto es considerado un delito. El artículo 122 del Código Penal establece que aquella mujer que cause su aborto o permita que otra persona se lo realice, tendrá una pena privativa de la libertad de uno a tres años. No obstante, el alto tribunal reconoció el derecho de la mujer a interrumpir su embarazo solo en tres casos:

1.     Cuando el embarazo es producto de violación, incesto o inseminación artificial forzada

2.    Cuando el feto tiene una malformación incompatible con la vida fuera del útero

3.    Cuando el embarazo constituye un riesgo para la vida o la salud de la mujer.

Además, el aborto legal permitido no solo debe estar verificado por un médico sino también debe estar acompañado de información, accesibilidad y disponibilidad por parte de la EPS. Sin embargo, ese tipo de atención es muy limitado en Colombia a causa del precario sistema de salud. Por otro lado, las mujeres que están dentro de esas 3 causales tienen muchas dificultades para realizarse su interrupción, tales como: desconocimiento de su derecho, demoras injustificadas, negación a realizar el procedimiento y aumento del riesgo de muerte, entre otras.

El aborto da mucho de que hablar, por ejemplo, la comunidad autodenominada “provida” asegura que el aborto es un asesinato, que las mujeres que abortan sin estar dentro de las 3 causales están irrespetando el derecho fundamental a la vida, que independientemente de que no tenga una forma humana desde el comienzo debe tomar el nombre de lo que es: un bebé, un ser humano. Pero ¿realmente están defendiendo la vida? ¿Qué pasa con la decisión de cada mujer?

En mi opinión, si el aborto fuera despenalizado habría menos probabilidad de muerte y menos población en pobreza, la mujer podría decidir libremente si está lista o no para cumplir con la maternidad. La tasa de mortalidad maternal global, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se aproxima a 47.000 mujeres al año y el 13% es por abortos clandestinos. En Colombia en muy difícil tener una cifra exacta, pero mueren alrededor de 14 de cada 1000 mujeres entre los 15 y 40 años por abortos.

Desde el punto de vista cristiano el único que puede quitar la vida de una persona es dios y es un acto inhumano que una mujer se realice un aborto y merece el peor de los castigos. Me parece más inhumano traer un hijo al mundo cuando no se le puede ofrecer una vida digna. Las respuestas que dan muchas personas son: “use protección”, “absténgase”; pero hay que tener en cuenta que la abstención del deseo sexual ni siquiera podría considerase, el deseo hace parte de la naturaleza del ser humano. Por otro lado, hay que resaltar que ningún método anticonceptivo es totalmente eficaz, y aunque la mujer se cuide, no significa que no hay posibilidad de quedar embarazada.

Cada mujer debe ser consciente de la decisión que quiera tomar, y debería ser legal la realización de aborto para evitar mas muertes. Es necesario recordar que el aborto va a seguir existiendo sea legal o no, y si se trata de respetar el derecho a la vida y la libertad no habría porqué oponerse a que una mujer tome una decisión que no solo la afecta a ella si no a toda la sociedad. Hasta las mujeres que están dentro de las 3 causales salen afectadas por la penalización del aborto.

La legalización del aborto no obliga a ninguna mujer a realizárselo, no impone nada, al contrario, brinda a las mujeres mas oportunidades de elegir como quieren verse en la vida y poder planear su futuro a su gusto, sin necesidad de verse prácticamente obligada a cumplir con un papel de madre que no desea. Por ejemplo, yo como una adolescente quiero tener el derecho de elegir si deseo o no traer una vida al mundo, poder tener el control de mi vida y mi cuerpo sin verme afectada con el señalamiento de la sociedad.

“Las mujeres hoy están condenadas a la clandestinidad, la muerte y a las consecuencias del aborto inseguro. Las mujeres se mueren y eso no puede seguir pasando. No se puede seguir favoreciendo que las mujeres ricas accedan al misoprostol y las pobres a la rama del perejil. No se puede obligar a los que pensamos distinto a vivir en un sistema teocrático”. (Luis Novaresio, periodista).

Shaira Yessenia Doncel C

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