"SUEÑO QUE NOS UNE"


Volver es lo que necesitábamos

VOLVER ES LO QUE NECESITABAMOS

 

Empezábamos a cursar nuestro grado décimo, vivíamos nuevas experiencias, como tener materias nuevas, tener que despedirnos de otras y empezar un técnico en procesamiento de lácteos o agropecuarias en el SENA. Alcanzamos a disfrutarlo poco menos de dos meses, cuando de un momento a otro, aquel 15 de marzo nos informan que iríamos el martes 17 a recibir información de lo que estaba pasando con un nuevo virus extraño y qué debíamos hacer hasta volver.

 

Sin tener la más mínima idea de que iba a ser así, todos los estudiantes vivimos nuestro último día al lado de nuestros compañeros, nuestro último día escolar normal, el viernes 13 de marzo de 2020. El martes 17 salimos del colegio con la información de que tendríamos tareas de todas las materias para entregarlas un mes después; el 20 de abril era la fecha prevista para volver. Decían que nos cuidáramos muy bien, que acatáramos las medidas de bioseguridad y que en algo más de un mes la situación iba a calmarse y podríamos volver a vernos. Pero nada fue así.

 

Este virus nos afectó a todos, no volvimos el 20 de abril, ni un mes, ni dos, ni un año después; pudimos volver 17 meses luego de habernos ido. Todos tuvimos que acoplarnos a la situación, unos mejor que otros, algunos siguieron desarrollando sus actividades escolares de excelente manera, otros no se preocupaban mucho por esto y muchos otros optaron por abandonar y dedicarse a algo diferente al estudio.

 

Pensábamos que en el 2021 sí se cumpliría el dicho de: “año nuevo, vida nueva”, pero no, todo lo contrario, nos vimos forzados a empezar nuestro último año escolar, para muchos el más bonito de todos, sin poder tener contacto físico con nada relacionado a la institución, todo seguía igual, desde la virtualidad.  Todos estábamos esperando el momento en que nos dijeran que volvíamos, pero los casos de COVID no cesaban, cada día había mayor cantidad y este retorno se veía más lejano.

 

Y por fin, en el mes de agosto del año 2021 se dio esta noticia, con la gestión de profesores, estudiantes y padres de familia pudimos regresar de manera progresiva a la institución. El 24 de agosto algunos volvimos a lo que más se podía acercar a nuestra anterior normalidad, pero esta era una nueva, con muchos cambios en varios aspectos, tanto personales como sociales. Después de casi un año y medio estando en la casa, estudiando virtualmente, lo más claro que quedó fue que a nosotros, los estudiantes de grado once, la vida nos cambió.

Unos días después de volver al colegio me surgieron ciertas dudas acerca de cómo se habían sentido mis compañeros durante la cuarentena y ahora que ya nos podemos ver. Después de charlar con algunos de ellos surgieron puntos de vista diferentes y situaciones personales que me llevaron a sacar conclusiones de cómo la pandemia nos ha afectado a nivel escolar y que el hecho de volver a la presencialidad es motivante para casi todos.

 

Las sensaciones al volver fueron variadas, al principio nos sentimos raros y con un poco de miedo ya que nadie quería arriesgar a quienes nos esperaban en casa o a las personas que estaban con nosotros en el colegio. Además, los protocolos son algo que nos ha costado y es difícil acoplarnos. Pese a esto es necesario compartir los últimos meses escolares con nuestros compañeros y profesores y por eso muchos tomaron la decisión de regresar. Se sintió felicidad y emoción ya que vimos a muchas personas que no veíamos desde hace tiempo, personas que han hecho parte de nuestra vida, y descubrimos que a pesar de la distancia y de que todos de una manera u otra cambiamos, seguimos siendo los mismos entre nosotros. También, volver a ver a ciertos profesores fue en verdad gratificante y agradable al notar la alegría cuando nos reencontramos. Creo que tanto ellos como nosotros nos sentimos felices estando de nuevo en el colegio pues podemos aprender nuevamente unos de otros, disfrutar de cada clase después de un largo tiempo en casa. Es mucho más chévere estar en la presencialidad, la explicación desde un tablero o el simple hecho de poder dialogar sobre cualquier tema con los demás, hace notoria la diferencia con la virtualidad.

 

En algunos casos quedarse en la casa, encerrado todo el tiempo generó depresión, dolores físicos, malestar, estrés, entre otros, que también se veían reflejados en preocupaciones o problemas familiares que no permitían una convivencia tranquila. Nuestra rutina diaria cambio por completo el año pasado, perdimos el orden, pero eso es algo que en algunos casos ha cambiado con el retorno al colegio, ahora las responsabilidades y el compromiso es mucho mayor, lo cual hace que muchos de nosotros nos sintamos mejor al realizar las actividades. Aunque los primeros días en el colegio fueron raros y de incertidumbre y aun no es lo mismo que antes, me quedo con que volver al colegio nos ha ayudado para estar mejor, para sentirnos bien y para querer más.

 

La vida social es algo que muchos habíamos perdido y que nos hacía mucha falta, pero ahora, aunque el contacto sea distanciado lo apreciamos bastante. Sentimos nostalgia ya que no pudimos disfrutar cada momento como queríamos y habíamos planeado. Sin duda alguna hemos estado pensando mucho en nuestros últimos días en el colegio y en el grado. En ocasiones sentíamos que no íbamos a poder celebrar, que nos veríamos obligados a pasar un día tan grandioso para nosotros de manera virtual, pero en estos momentos se espera que no sea así, el poder graduarnos en el colegio y festejar estas actividades finales juntos nos genera mucha alegría.

 

Por otro lado, también charlamos acerca de cómo nos afecta la pandemia hacia el futuro y cómo pensamos afrontarlo. Estamos a días de dar por terminada esta etapa y en unos meses empezará una nueva vida para cada uno de nosotros. Algunos practicarán un arte, un deporte, talleres o cualquier actividad que les guste, lo cual les ayudará a aprovechar el tiempo mientras deciden si se dedican totalmente a esto, empiezan una carrera o trabajan. La situación actual alrededor del mundo sigue siendo muy difícil, pero la única forma para afrontarla y salir adelante es esforzándonos y adaptándonos a este nuevo mundo.

 

Necesitaremos de esfuerzo, dedicación y muchísimo cuidado. Todos en algún momento sufrimos de alguna manera: una enfermedad, la muerte de alguien querido o simplemente, el cambio tan brutal de vida que tuvimos. Esto lo afrontamos aprendiendo de lo bueno y lo malo; valorando cada instante, cada momento que la vida nos da; en lo posible haciendo lo que nos gusta; en todo momento siendo responsables con nosotros y con los demás. Quienes ya tienen la idea de estudiar de manera presencial en una universidad deben pensarlo muy detenidamente, ya que la carrera que elijan será para su vida, para su futuro, y allí es donde debemos potenciar lo que nos han enseñado, seguir aprendiendo de todo el mundo y dejar una gran enseñanza de cómo esta generación ha estado superando todas estas situaciones llenas de retos.

 

Sabemos que la pandemia dejó afectaciones gigantes a nivel económico también y, por esto, quizá una buena idea sería al salir del colegio entrar al ámbito laboral, porque pese a todo lo que ha pasado que es muy complejo la vida sigue y hay que intentar ante todo vivirla bien. No sabemos si ya vivimos lo más difícil de esta pandemia, pero sabemos que lo hemos ido superando y entendiendo que nos debemos acoplar, que el virus seguirá presente, pero ya, debemos cuidarnos siempre y vivir así. Muchos ni siquiera sabemos con certeza lo que queremos, pero lo claro es que habrá cambios de nuestro día a día y tendremos que acomodarnos y hacer lo necesario para ser quienes queremos. Para esto creo que la clave está en la perseverancia, en la paciencia que tanto hemos tenido últimamente y en la capacidad de poder acoplarnos a las distintas circunstancias.

 

Para iniciar una vida universitaria debemos encontrar alternativas que nos permitan mantener un ritmo académico estable, sin aburrirnos y mucho menos desmotivarnos. El esfuerzo será muy grande, pero valdrá la pena. Nuestro rendimiento académico se vio afectado por diferentes factores y esto puede llegar a perjudicar nuestro futuro, pero es claro que para esto hay salidas, tales como tomar cursos, investigar y buscar información que nos ayude a suplir las necesidades que tengamos con respecto a la carrera que elijamos. Ahora depende aún más de nosotros mismos cómo y que queremos hacer, y para esto la autonomía es esencial.

 

Irnos en décimo y haber vuelto a punto de acabar once no fue nada bueno para nosotros, la pandemia muy probablemente trajo consigo más cosas negativas que positivas, pero ya en este momento por un lado debemos pensar en cómo seguir cuidándonos, en estar con salud y evitar el virus como sea y por el otro lado en aprovechar cada momento, disfrutar cada hecho y compartir con quienes queremos. La pandemia nos marcó, nos hizo diferentes, pero debemos tomar esto como enseñanza y empezar una etapa con muchos obstáculos, pero que debemos enfrentar con seguridad y haciendo todo para que el mundo que dejemos sea mejor que al que salimos.

 

Cada uno tiene una visión diferente de lo que pasó, solo cada uno sabe lo que vivió durante todo el tiempo que estuvimos en cuarentena y los cambios que su vida tuvo. Pero ahora lo importante es vivir nuestros últimos días como estudiantes de colegio, disfrutarlos y luego pensar qué aprendizaje nos dejó todo lo que vivimos y cómo vamos a afrontar una vida universitaria y/o laboral en la cual nuestro objetivo sea dejar un mejor mundo que el actual.

Paulo Alejandro Guzman F.

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