VOLVER ES LO QUE NECESITABAMOS
Sin tener la más mínima idea de que iba a ser así, todos
los estudiantes vivimos nuestro último día al lado de nuestros compañeros,
nuestro último día escolar normal, el viernes 13 de marzo de 2020. El martes 17
salimos del colegio con la información de que tendríamos tareas de todas las
materias para entregarlas un mes después; el 20 de abril era la fecha prevista
para volver. Decían que nos cuidáramos muy bien, que acatáramos las medidas de
bioseguridad y que en algo más de un mes la situación iba a calmarse y
podríamos volver a vernos. Pero nada fue así.
Este virus nos afectó a todos, no volvimos el 20 de
abril, ni un mes, ni dos, ni un año después; pudimos volver 17 meses luego de
habernos ido. Todos tuvimos que acoplarnos a la situación, unos mejor que
otros, algunos siguieron desarrollando sus actividades escolares de excelente
manera, otros no se preocupaban mucho por esto y muchos otros optaron por
abandonar y dedicarse a algo diferente al estudio.
Pensábamos que en el 2021 sí se cumpliría el dicho de: “año
nuevo, vida nueva”, pero no, todo lo contrario, nos vimos forzados a empezar
nuestro último año escolar, para muchos el más bonito de todos, sin poder tener
contacto físico con nada relacionado a la institución, todo seguía igual, desde
la virtualidad. Todos estábamos
esperando el momento en que nos dijeran que volvíamos, pero los casos de COVID
no cesaban, cada día había mayor cantidad y este retorno se veía más lejano.
Y por fin, en el mes de agosto del año 2021 se dio esta
noticia, con la gestión de profesores, estudiantes y padres de familia pudimos regresar
de manera progresiva a la institución. El 24 de agosto algunos volvimos a lo
que más se podía acercar a nuestra anterior normalidad, pero esta era una
nueva, con muchos cambios en varios aspectos, tanto personales como sociales.
Después de casi un año y medio estando en la casa, estudiando virtualmente, lo
más claro que quedó fue que a nosotros, los estudiantes de grado once, la vida
nos cambió.
Unos
días después de volver al colegio me surgieron ciertas dudas acerca de cómo se
habían sentido mis compañeros durante la cuarentena y ahora que ya nos podemos
ver. Después de charlar con algunos de ellos surgieron puntos de vista
diferentes y situaciones personales que me llevaron a sacar conclusiones de cómo
la pandemia nos ha afectado a nivel escolar y que el hecho de volver a la
presencialidad es motivante para casi todos.
Las
sensaciones al volver fueron variadas, al principio nos sentimos raros y con un
poco de miedo ya que nadie quería arriesgar a quienes nos esperaban en casa o a
las personas que estaban con nosotros en el colegio. Además, los protocolos son
algo que nos ha costado y es difícil acoplarnos. Pese a esto es necesario compartir
los últimos meses escolares con nuestros compañeros y profesores y por eso muchos
tomaron la decisión de regresar. Se sintió felicidad y emoción ya que vimos a
muchas personas que no veíamos desde hace tiempo, personas que han hecho parte
de nuestra vida, y descubrimos que a pesar de la distancia y de que todos de
una manera u otra cambiamos, seguimos siendo los mismos entre nosotros. También,
volver a ver a ciertos profesores fue en verdad gratificante y agradable al
notar la alegría cuando nos reencontramos. Creo que tanto ellos como nosotros
nos sentimos felices estando de nuevo en el colegio pues podemos aprender
nuevamente unos de otros, disfrutar de cada clase después de un largo tiempo en
casa. Es mucho más chévere estar en
la presencialidad, la explicación desde un tablero o el simple hecho de poder
dialogar sobre cualquier tema con los demás, hace notoria la diferencia con la
virtualidad.
En algunos casos quedarse en la casa, encerrado todo el
tiempo generó depresión, dolores físicos, malestar, estrés, entre otros, que
también se veían reflejados en preocupaciones o problemas familiares que no
permitían una convivencia tranquila. Nuestra rutina diaria cambio por completo
el año pasado, perdimos el orden, pero eso es algo que en algunos casos ha
cambiado con el retorno al colegio, ahora las responsabilidades y el compromiso
es mucho mayor, lo cual hace que muchos de nosotros nos sintamos mejor al
realizar las actividades. Aunque los primeros días en el colegio fueron raros y
de incertidumbre y aun no es lo mismo que antes, me quedo con que volver al
colegio nos ha ayudado para estar mejor, para sentirnos bien y para querer más.
La vida social es algo que muchos habíamos perdido y que
nos hacía mucha falta, pero ahora, aunque el contacto sea distanciado lo apreciamos
bastante. Sentimos nostalgia ya que no pudimos disfrutar cada
momento como queríamos y habíamos planeado. Sin duda alguna hemos estado pensando mucho en nuestros
últimos días en el colegio y en el grado. En ocasiones sentíamos que no íbamos
a poder celebrar, que nos veríamos obligados a pasar un día tan grandioso para
nosotros de manera virtual, pero en estos momentos se espera que no sea así, el
poder graduarnos en el colegio y festejar estas actividades finales juntos nos genera
mucha alegría.
Por otro lado, también charlamos acerca de cómo nos afecta
la pandemia hacia el futuro y cómo pensamos afrontarlo. Estamos a días de dar
por terminada esta etapa y en unos meses empezará una nueva vida para cada uno
de nosotros. Algunos practicarán un arte, un deporte, talleres o cualquier actividad
que les guste, lo cual les ayudará a aprovechar el
tiempo mientras deciden si se dedican totalmente a esto, empiezan una carrera o
trabajan. La situación actual alrededor
del mundo sigue siendo muy difícil, pero la única forma para afrontarla y salir
adelante es esforzándonos y adaptándonos a este nuevo mundo.
Necesitaremos de esfuerzo, dedicación y muchísimo cuidado.
Todos en algún momento sufrimos de alguna manera: una enfermedad, la muerte de
alguien querido o simplemente, el cambio tan brutal de vida que tuvimos. Esto lo
afrontamos aprendiendo de lo bueno y lo malo; valorando cada instante, cada
momento que la vida nos da; en lo posible haciendo lo que nos gusta; en todo
momento siendo responsables con nosotros y con los demás. Quienes ya tienen la
idea de estudiar de manera presencial en una universidad deben pensarlo muy
detenidamente, ya que la carrera que elijan será para su vida, para su futuro,
y allí es donde debemos potenciar lo que nos han enseñado, seguir aprendiendo
de todo el mundo y dejar una gran enseñanza de cómo esta generación ha estado superando
todas estas situaciones llenas de retos.
Sabemos que la pandemia dejó afectaciones gigantes a
nivel económico también y, por esto, quizá una buena idea sería al salir del
colegio entrar al ámbito laboral, porque pese a todo lo que ha pasado que es
muy complejo la vida sigue y hay que intentar ante todo vivirla bien. No
sabemos si ya vivimos lo más difícil de esta pandemia, pero sabemos que lo
hemos ido superando y entendiendo que nos debemos acoplar, que el virus seguirá
presente, pero ya, debemos cuidarnos siempre y vivir así. Muchos ni siquiera
sabemos con certeza lo que queremos, pero lo claro es que habrá cambios de
nuestro día a día y tendremos que acomodarnos y hacer lo necesario para ser
quienes queremos. Para esto creo que la clave está
en la perseverancia, en la paciencia que tanto hemos tenido últimamente y en la
capacidad de poder acoplarnos a las distintas circunstancias.
Para
iniciar una vida universitaria debemos encontrar alternativas que nos permitan
mantener un ritmo académico estable, sin aburrirnos y mucho menos desmotivarnos.
El esfuerzo será muy grande, pero valdrá la pena. Nuestro
rendimiento académico se vio afectado por diferentes factores y esto puede
llegar a perjudicar nuestro futuro, pero es claro que para esto hay salidas,
tales como tomar cursos, investigar y buscar información que nos ayude a suplir
las necesidades que tengamos con respecto a la carrera que elijamos. Ahora
depende aún más de nosotros mismos cómo y que queremos hacer, y para esto la
autonomía es esencial.
Irnos en décimo y haber vuelto a punto de acabar once no
fue nada bueno para nosotros, la pandemia muy probablemente trajo consigo más
cosas negativas que positivas, pero ya en este momento por un lado debemos pensar
en cómo seguir cuidándonos, en estar con salud y evitar el virus como sea y por
el otro lado en aprovechar cada momento, disfrutar cada hecho y compartir con
quienes queremos. La pandemia nos marcó, nos hizo diferentes, pero debemos tomar
esto como enseñanza y empezar una etapa con muchos obstáculos, pero que debemos
enfrentar con seguridad y haciendo todo para que el mundo que dejemos sea mejor
que al que salimos.
Cada uno tiene una visión diferente de lo que pasó, solo
cada uno sabe lo que vivió durante todo el tiempo que estuvimos en cuarentena y
los cambios que su vida tuvo. Pero ahora lo importante es vivir nuestros
últimos días como estudiantes de colegio, disfrutarlos y luego pensar qué
aprendizaje nos dejó todo lo que vivimos y cómo vamos a afrontar una vida
universitaria y/o laboral en la cual nuestro objetivo sea dejar un mejor mundo
que el actual.
Paulo Alejandro Guzman F.

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